viernes, 11 de noviembre de 2011

Tribunal Simbólico Contra la Violencia Sexual en el marco del conflicto armado colombiano

 Imagen-Tribunal-1-Para-webEl Tribunal Simbólico constituido como  un espacio de participación de la sociedad civil, con el objetivo de visibilizar y llevar a debate público el impacto de la violencia sexual en las mujeres en el contexto del conflicto armado colombiano, busca hacer énfasis en el reconocimiento de los derechos de las víctimas y en la necesidad de superar la impunidad que ha caracterizado los delitos sexuales en Colombia.


Casos de violencia sexual



En el Tribunal Simbólico contra la violencia sexual en el marco del conflicto armado colombiano se presentó la documentación de los siguientes casos:

1.    Violencia sexual, tortura y posterior asesinato de cuatro jóvenes por paramilitares en Putumayo 

El 1º de enero de 2001, en La Dorada (Putumayo), el comandante del grupo paramilitar Bloque Sur del Putumayo se presentó en la casa de las víctimas obligándolas a ellas y a varios integrantes de su familia a subir a una moto y a una camioneta, la cual tomó rumbo hacia el sitio conocido como El Arco. En ese punto obligaron a la madre a descender junto con sus hijos mientras los paramilitares partían con cuatro de sus hijas, una de ella menor de edad, con rumbo desconocido.


En febrero de 2010, la Unidad Nacional de Justicia y Paz exhumó los restos de las víctimas que se encontraban en una fosa común ubicada en San Miguel (Putumayo). 


De la documentación forense realizada por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenes se pudo establecer que tres de ellas habían muerto por descuartizamiento y una de ellas por arma de fuego, además de identificar varios indicios de violencia sexual. El 8 de julio de 2010, los restos de las cuatro jóvenes fueron entregados a su familia en una ceremonia realizada en la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas. 

2.    Violencia sexual en contra de tres mujeres en un mismo contexto de violencia en Antioquia
a.    En 2002, en el barrio Santo Domingo Savio, ubicado en la comuna uno de la ciudad de Medellín (Antioquia), una mujer líder puso en riesgo su integridad física para evitar que sus hijos fueran reclutados por el bloque Cacique Nutibara. En retaliación por haber protegido a sus hijos, cuatro integrantes de ese bloque la amarraron y encerraron en su propia casa durante toda la noche y la mañana siguiente, tiempo en el que la violaron en varias oportunidades. Posteriormente, la amenazaron de muerte si no guardaba el silencio cómplice de la impunidad y del desplazamiento a que fue obligada.


Durante los días siguientes a la violación era vigilada y presionada para que no denunciara y controlada para evitar que saliera del barrio. Pasados unos meses y en medio de las balas, decide escapar del barrio, huyendo con un  grupo de aproximadamente 25 personas más que, como ella, ya no soportaban el encierro y la situación de violencia ejercida por dichos actores allí. 

b.    En abril de 2004, en la vereda Cañaveral, ubicada en el municipio de Abejorral (Antioquia), en horas de la noche, llegaron a la casa de una mujer de 43 años y su familia, entre diez y quince hombres armados, quienes vestían uniformes militares y portaban  brazaletes que decían FARC. Ellos pidieron a la mujer alimentos y ella ante la insuficiencia se negó, a lo que ellos respondieron golpeándola y obligándola a salir de la casa y dejar a dos de sus hijas adentro, ella temiendo algo malo, se rehúsa y les ruega que las dejen allí. Ante esta actitud, los hombres procedieron a golpearla repetidamente hasta romperle una pierna para posteriormente ser violada por cuatro de ellos. Luego la amenazaron con matarla a ella y a sus hijas si denunciaba. A la semana siguiente, se vio forzada a desplazarse con su familia dejando todo lo que con esfuerzo había recogido y logrado.

c.    En 2006, en el barrio Aures, ubicado en la comuna siete de la ciudad de Medellín (Antioquia), una mujer y su compañero, departen durante toda la noche, hasta que él decide irse; ella, tratando de convencerlo de que se quede, sale detrás suyo y en esa ruta, es agredida sexualmente por cuatro hombres, quienes la golpearon hasta dejarla casi inconsciente. Su compañero, que la antecedía, se devolvió tratando de liberarla de los agresores, quienes lo golpearon repetidamente para posteriormente asesinarlo. Personas del barrio identifican a los agresores como integrantes de bandas de desmovilizados-paramilitares del barrio, que no son denunciados por temor a las represalias de los mismos.

3.    Violencia sexual contra una mujer indígena por la guerrilla

El 10 de julio de 2010, en el resguardo indígena de Huellas, ubicado en el municipio de Caloto (Cauca), mientras se encontraba en un establecimiento público departiendo con varios amigos, una mujer indígena fue sacada del lugar por dos personas, que son identificadas como milicianos de las FARC. Posteriormente su cadáver fue encontrado por la comunidad, en la vereda el Tierrero, luego de haber sido violada y posteriormente asesinada.

4.    Violencia sexual contra una niña por parte de un agente de la fuerza pública

El 7 de marzo de 2010, en un municipio al sur del país, un agente de la fuerza pública se hizo presente en la casa de una niña de 14 años de edad, con el fin de solicitar el servicio de aseo a su habitación. La niña se dirigió a ordenar el cuarto y cuando se dispuso a marcharse él la tomó por las muñecas, la tiró a la cama y la violó. La niña intentó huir cuando vio que el agente se había quedado dormido pero el hombre al darse cuenta la golpeó y la violó nuevamente. Posteriormente, la amenazó con que si decía algo “no respondía por lo que le podía pasar a ella o a su familia”. Luego de lo cual logró escaparse.

5.    Violencia sexual y lucha por la tierra

El 22 de junio de 1997, en la comunidad de Santa Lucía, ubicada en la cuenca del río Cacarica (Chocó), paramilitares llegaron a la casa en donde vivía una mujer afrocolombiana junto con su madre, su esposo y sus hijos. Los paramilitares preguntaron por su esposo, quien no se encontraba en su casa, por lo que lo acusaron de pertenecer a la guerrilla. En ese momento ella estaba cargando a su hijo de tres meses, el que le fue arrebatado y entregado a su abuela, y posteriormente fue  amarrada y llevada por los paramilitares en presencia de su familia. 

Luego de llevarse a la mujer los paramilitares le ordenaron a su madre quedarse en su casa durante tres días. A pesar de esta amenaza, al día siguiente su madre salió de la casa y empezó a seguir el rastro de los pasos de su hija hasta que encontró el cuerpo con signos evidentes de violencia sexual. A raíz del homicidio y la violencia sexual, la familia de la víctima se desplazó de la cuenca del Cacarica. 

6.    Violencia sexual en el Magdalena Medio

En agosto de 2001, en Barracabermeja (Santander), una adolescente de 17 años, fue víctima de violencia sexual por parte de varios integrantes del bloque Central Bolívar de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), producto de la cual quedó embarazada. Los hechos se registraron mientras se trasladaba al colegio en el cual estudiaba, cuando cuatro hombres que se movilizaban en un taxi la obligaron a subir con un arma de fuego y la llevaron a una casa sola en donde la violaron. Durante los hechos la interrogaron sobre una información que supuestamente le había suministrado un ex novio suyo que había pertenecido a los grupos paramilitares y que habían asesinado anteriormente. Posteriormente, la amenazaron a ella y a su familia si decía algo sobre lo ocurrido.

7.    Esclavitud sexual constitutivo de crimen de guerra ejercido por guerrilla y paramilitares

En el 2002, cerca del municipio de Santa Rosa del Sur (Bolívar), una mujer se dirigía para su finca en compañía de su hijo y de otras personas. En este trayecto se encontró con uno de los muchos retenes establecido por integrantes de la guerrilla. Allí fue retenida, golpeada y dirigida a un campamento. Su hijo quedó a salvo en manos de una familiar que venía con ella. 

En el campamento fue encerrada en un cuarto, la vistieron de guerrillera y la mantuvieron amarrada. Esa misma noche fue violada por el comandante y algunos de sus subalternos. El móvil del secuestro y el sometimiento a esclavitud sexual por parte de la guerrilla buscaba dar con el paradero de un opositor a la vez que se busca castigar a la mujer por ser la compañera de una persona identificada como opositora. 

En mayo de 2003, miembros del Bloque Central Bolívar, al conocer que la mujer había sido esclavizada sexualmente por la guerrilla, fue visitada en su casa por cinco hombres vestidos de negro quienes le obligaron a suministrar información. Durante tres días estuvo secuestrada y sometida a todo tipo de violencias sexuales por parte del comandante. En este contexto de privación de la libertad, la violencia sexual fue utilizada por parte de los paramilitares con la finalidad de castigar, al vincular a la mujer con el enemigo, así como de obtener información que les fuese útil para la guerra. Estos hechos se repitieron varias veces durante 2003. En 2005 la víctima fue obligada a desplazarse ante el temor de que sus hijos fueran reclutados por las AUC. 

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